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Cuando miramos una foto de décadas pasadas, los sentimientos salen a flote. Si vivimos aquella época puede que nos llegue un pequeño pinchazo de añoranza y, si no, las apreciamos con cierta curiosidad. Un archivo fotográfico es un documento útil para narrar la historia de una forma visual. Una herramienta necesaria para rememorar los hechos pasados, relacionarnos con personajes, colectivos o circunstancias específicas y mirar en retrospectiva, con elementos reales, las imágenes que narran de manera silenciosa los cambios históricos y sociales que han tenido lugar.
La idea de crear un archivo de tal calibre no es nueva. En el pasado y en otros países hubo otras misiones fotográficas, como la realizada tras la Gran Depresión en EEUU por la Farm Security Administration o la llamada DATAR, llevada a cabo en Francia en la década de los 80. Pero… ¿Cómo ha sido la gestación y el desarrollo de REGIÓN. Paisaje, fotografía y patrimonio? Todo comienza en 2022, cuando la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid se pone en contacto con el artista Paco Gómez para que comisariara el proyecto. Gómez saltó a la fama por Los Modlin, un libro atípico que relata la historia de una familia de artistas norteamericanos afincados en Madrid en los años 70. El artista tardó una década en crear esta obra a partir de las fotografías y los documentos que aparecieron tirados en una céntrica calle madrileña.
Para esta misión se definieron 199 zonas del territorio de la región: 178 municipios y 21 distritos de la ciudad de Madrid, a cada cual más dispar. Desde los campos cultivados hasta las calles atestadas de turistas, a monumentos históricos o sus barrios periféricos. Esas casi 200 zonas se repartieron entre los participantes, que tuvieron medio año para realizar el encargo.
“Nos asignaron seis pueblos a cada fotógrafo o fotógrafa y la libertad de funcionamiento fue absoluta. Lo único que se nos pidió fue hacer un esfuerzo para compactar el grupo. Es decir, que tampoco cayésemos en la tentación de querer brillar como artistas fotógrafos. Se nos pedía hacer ese pequeño sacrificio a la hora contar cómo es la Comunidad de Madrid, describir el territorio en el más puro estilo documentalista de la fotografía paisajística y urbana”. Alfredo Cáliz ha sido el encargado de inmortalizar San Lorenzo de El Escorial, Santa María de la Alameda, Zarzalejo, Valdemorillo y Guadarrama. “Son variados y cercanos unos de otros. Yo conocía todos los pueblos que me han tocado, pero el trabajo te invitaba a pasear por esos lugares a otras horas del día, con el radar puesto para ver qué fotografiar…”.
Por su parte, Sofía Moro anduvo por otros enclaves algo más urbanos. “Me tocó Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte, Majadahonda, Las Rozas, Torrelodones y Villaviciosa de Odón”, enumera la fotógrafa. “A mí me gusta mucho el paisaje, porque me da la sensación de que ahora mismo el paisaje en fotografía tiene una carga política que no tiene tanto el retrato y te permite poner el foco en los elementos que quieras. En municipios como Pozuelo, que es el que tiene más renta per cápita de España, puedes poner el foco en los barrios más del centro de la ciudad, que están más abandonados… Puedes hablar de otras cosas que no son los grandes titulares y a mí eso me encanta”.
Además de Alfredo y Sofía -y del propio comisario, Paco Gómez-, han participado Ana Amado, Teo Barba, Antonio M. Xoubanova, Irene Zottola, Jorquera, Manuela Lorente, Carlos Luján, Elisa Miralles y Tomás Baraja, entre otros. Algunos son autores consolidados en la fotografía artística, otros son talentos emergentes que están despuntando por su originalidad y proyección, y otros son afamados retratistas. “Hay mucho fotógrafo documental y mucho de autor. Este último es un estilo muy particular y el participante aquí habrá tenido que renunciar a muchas cosas para hacer un trabajo más neutro. Hay gente muy joven y eso me encanta”.
Sofía también apunta en que en la exposición ha habido paridad entre fotógrafos y fotógrafas. “Han hecho un esfuerzo para conseguirlo y eso se nota en el resultado. El proyecto ha cogido otro carácter que si hubieran sido todo hombres, que, además, es lo que estamos acostumbrados a ver habitualmente. Parte del éxito del resultado está en esto”.
“Hemos tenido que entregar diez fotos de cada uno de los seis pueblos que nos tocaban”, comenta Alfredo. Y los fotógrafos han salido de su zona de confort para que el resultado fuera lo más uniforme posible a la hora de montar la exposición y seleccionar las fotos para el libro-catálogo. “De hecho, retratos no hay”, puntualiza el fotógrafo. “Puedes encontrar retratos de personas en contextos, pero donde el contexto prima más que la persona. No te vas a encontrar nunca ni siquiera un plano medio. Te vas a encontrar unos cuerpos enteros haciendo algo en un lugar”.
Como le pasó a Sofía. “Para los que nos gusta hacer fotos ha sido un encargo que nos ha encantado. Ir por la calle y encontrar algunas cosas, de pronto, absolutamente inesperadas. Yo vi una niña en medio de un parque sola, con una cinta de gimnasia rítmica, haciendo figuras con la cinta… ¡Parecía un hada del bosque! Esas cosas que de repente te encuentras y que sólo pasan si sales a hacer fotos, porque si no, no te pasan. Es verdad que la gente está ahí y es importante que esté en las fotos, pero el foco de estas fotografías no es ni el instante decisivo, ni la gente, ni pillar un momento de algo. Es un registro del paisaje. Yo he disfrutado mucho con este encargo y he dedicado muchas horas”.
Ahora la cuestión es que este proyecto tan valioso tenga continuidad y no desde un punto de vista turístico, sino documental. “Es verdad que REGIÓN. Paisaje, fotografía y patrimonio puede descubrir cosas a nivel paisajístico”, dice Sofía, “pero yo creo que es un proyecto que no tiene una intención de fomentar el turismo, ni muchísimo menos. Es un proyecto que tiene la intención de documentar, de que quede un testimonio de cómo es la Comunidad Autónoma de Madrid, de cómo son sus municipios hoy, para que cuando lo veamos dentro de 30 años, lo comparemos a cómo era y veamos cómo se ha transformado ese territorio”. La exposición puede visitarse de manera gratuita en la Sala El Águila hasta el próximo 7 de mayo, pero alrededor de ella se han programado visitas guiadas, talleres y conferencias.
‘REGIÓN. PAISAJE, FOTOGRAFÍA Y PATRIMONIO’ - Sala El Águila, Ramírez de Prado, 3. Madrid. Tel. 917 20 88 48.